El reconocido actor Antonio Grimau murió a los 82 años, tal como confirmó la Asociación Argentina de Actores, tras haber permanecido internado en el Hospital Municipal de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer.
"Despedimos al actor Antonio Grimau. A través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino. Abrazamos a sus seres queridos en este momento de dolor", escribió la entidad.
El deceso sorprendió al mundo del espectáculo porque, más allá de su edad, Grimau continuaba sobre las tablas, incluso durante este año, junto a Betiana Blum en la obra "El diario de Adán y Eva", estrenada en mayo pasado. La adaptación de los textos de Mark Twain inició en el Teatro Regina y también llegó a Rosario en julio.
En enero de este año, el artista había estrenado la comedia dramática "Vamo’ los pibes" en el Multiteatro, junto a Osvaldo Laport, Raúl Lavié y Osvaldo Santoro, bajo la dirección de Federico Palazzo.
Además, como reflejo de su extensa trayectoria, el intérprete recibió el premio Shakespeare de la Fundación Romeo por su aporte al teatro, el cine y las artes, en reconocimiento a una carrera que superó las seis décadas.
La trayectoria de Grimau estuvo marcada por su popularidad como galán de telenovelas y por su posterior consolidación como actor dramático, tanto en televisión como en teatro. Entre sus trabajos más recordados en la pantalla chica figuran Trampa para un soñador, Dos a quererse, Ricos y famosos, Soy gitano, Padre Coraje y Vidas robadas, ficciones en las que compartió elenco con figuras centrales del espectáculo argentino.
Uno de los hitos de su carrera llegó en 1990, cuando protagonizó Los invertidos, de José González Castillo, bajo la dirección de Alberto Ure y junto a Cristina Banegas y Lorenzo Quinteros, en una puesta del Teatro San Martín que significó un punto de inflexión en su recorrido artístico. Años más tarde, también interpretó a Claudio en Hamlet, y participó en el musical Hello, Dolly!, dirigido por Arturo Puig.
En cine, debutó en 1974 con La Mary, la película protagonizada por Susana Giménez y Carlos Monzón, y luego integró los elencos de producciones como Caballos salvajes y Angélica. Sin embargo, uno de los papeles más destacados de su etapa madura fue el de Roberto Sánchez en Sandro de América, la miniserie de 2018 dirigida por Adrián Caetano, en la que interpretó al cantante durante su adultez. Por esa composición recibió el Martín Fierro a mejor actor protagonista de unitario o serie.
En reconocimiento a su extensa labor artística, en 2005 recibió el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación.